jueves, 11 de agosto de 2011

FELIZ DÍA DE NUESTRA MADRE CLARA


Loado seas, mi Señor,
por nuestra hermana Clara
que, joven, rica y noble,
se abrazó por tu amor a la pobreza Santa.

Loado seas, mi Señor,
por su fuga amorosa en la noche estrellada,
por el despojo alegre de su cabellera
y por su virginal ofrenda enamorada.

Loado seas, mi Señor,
porque enseñó de vida y de palabra
a ser lo que quería:
tu hija, tu madre, tu esposa y tu hermana.

Loado seas, mi Señor,
porque te amó en tu cruz hasta las lágrimas,
y, orándote, hasta el éxtasis,
y hasta el temblor, de asombro, si te comulgaba.

Loado seas, mi Señor,
porque te complaciste tanto en su mirada,
que suscitaste por doquier
miles y miles a su semejanza.

Loado seas, mi Señor,
por su vida penitencial y liberada,
y por su muerte alegre
de verte, Rey glorioso, cara a cara.

¡Loado seas, mi Señor,
Padre celeste, y Filial Palabra,
y Espíritu de Amor!
¡A ti el honor, la gloria, la alabanza! Amén.